Nuestro profesorado
Titulación en enseñanza de lenguas, perfiles bilingües o nativos y especialización por área.
Cómo pasamos de «necesitamos que el equipo hable inglés» a un programa que se puede medir cada trimestre.
No es lo mismo que atención al cliente responda correos que preparar a un directivo para negociar. El programa cambia según para qué.
Sin coste adicional. Sirve para formar grupos homogéneos, que es lo que determina si una clase funciona.
Nuestro centro de recursos personaliza el contenido para cada grupo en función del nivel y de los objetivos de la empresa.
La misma persona durante todo el curso, especializada en el área profesional que corresponda.
El centro de recursos se reúne mensualmente con el profesorado y destina nuevos materiales según cómo evoluciona cada grupo.
Evolución de las competencias de cada alumno, y reunión periódica para valorar el cumplimiento de objetivos.
Titulación en enseñanza de lenguas, perfiles bilingües o nativos y especialización por área.
Qué medimos, cada cuánto y qué recibe la empresa.
Cómo evaluamos el punto de partida de cada participante.
Cuando una empresa decide formar a su plantilla en idiomas tiene cuatro caminos, y las diferencias entre ellos no se ven en el presupuesto: se ven en marzo, cuando hay que decir si aquello está funcionando.
| Cómo se hace | Quién está en el aula | Qué recibe la empresa |
|---|---|---|
| Profesor por libre | Su equipo, pero el programa depende de una sola persona | Lo que esa persona decida documentar |
| Academia con aula abierta | Su equipo mezclado con particulares y estudiantes | Un certificado de asistencia |
| Plataforma de autoestudio | Nadie: cada uno delante de su pantalla | Un panel de uso, que no es un panel de progreso |
| In company, como lo hacemos aquí | Solo su plantilla, agrupada por nivel real | Informe trimestral por alumno y reuniones de seguimiento |
Ninguna de las cuatro es mala en abstracto; dependen de a quién se forme y para qué. Un particular que quiere sacarse un título hace bien yendo a una academia. Lo que sostiene un programa de empresa que dura un curso entero y hay que justificar ante dirección es el cuarto.
Porque el número de grupos determina las horas y las horas determinan el coste. Antes de decidir, usted ve el mapa de niveles de su equipo: cuántos grupos salen, de cuántas personas y qué se pierde si se juntan dos niveles para ahorrar uno.
Si a esas alturas un grupo no avanza, aparece en el informe y se corrige en la reunión de seguimiento. Un curso solo se puede enderezar mientras está en marcha; en junio ya no hay nada que hacer con el crédito gastado.
La misma persona de principio a fin, especializada en el área que corresponda. Es la diferencia entre alguien que conoce al grupo en noviembre y alguien que empieza de cero cada trimestre.
Cotizando por formación profesional, su empresa genera cada año un crédito para formar a su plantilla. Nuestro trabajo es convertir ese crédito en formación de idiomas y ocuparnos de lo que la hace posible —las comunicaciones, los registros, la documentación y la matrícula—, igual que nos ocupamos del test de nivel o de los informes.
No es un servicio aparte ni un extra que se facture: va dentro de lo que se contrata, y por eso no aparece en la conversación hasta que hace falta.
Es el primer paso y no tiene coste.
O, si lo prefiere, llámenos al 93 458 71 07 .